Paola era una importante empresaria del sector inmobiliario, tenía una destacada trayectoria en el medio y era una importante ejecutiva de negocios. Tal éxito en los negocios solo era un complemento a la belleza que poseía pues no solo era considerada una de las personas mas adineradas de la localidad, sino también una de las mujeres más hermosas.
Lo que también la caracterizaba era su fuerte temperamento, su trato áspero y muchas veces grosero hacia sus empleados, y es por esto que el Departamento de Recursos Humanos demoró más de lo normal, al buscar el reemplazo del último asistente personal de la gerente general y dueña de la empresa: Paola.
Fabricio atendía la mesa 4 de la fonda de don Mario cuando recibió la llamada esperada, lleno de felicidad fue a contar la buena noticia a don Mario, él a su vez felicitó a su empleado y luego de darle algunas recomendaciones y consejos, le dió un abrazo como quien despide a uno de sus hijos.
Y es que Fabricio era un muchacho que luego de haber realizado sus estudios universitarios y haber obtenido su título en economía, no había tenido oportunidad de ejercer su profesión y se había estancado en un empleo en la fonda, que si bien no despreciaba, no le daba los suficientes recursos económicos para mejorar su vida, pero era feliz.
- Disculpe señora Paola, este es su nuevo asistente, su nombre es Fabricio Ruiz.
Paola mira despectivamente a Fabricio, lo analiza y luego de un gesto poco cortés le ordena servirle un café.
Al mirar a Paola, Fabricio queda impresionado por su belleza. Aquel primer día y tratando de disimular, mira sus labios, sus ojos, y aunque sus ojos no lo miran, descubre cierto semblante de tristeza en su bello rostro.
A los dos días Paola llega a su oficina, es la primera en llegar siempre, y observa una carta y una orquídea en su escritorio. Con gesto de enojo decide leer la carta:
Para mi princesa:
Cuenta la historia que en un reino había una princesa, de todas la más hermosa....tenía dos pretendientes, el caballero de armadura blanca, a quien ella quería, y el caballero de armadura negra, al que despreciaba, sin embargo era una mujer orgullosa y al sentirse admirada por sus dos galanes decide que para escoger a uno de ellos iba a organizar una contienda, quien arriesgue más la vida por ella y demuestre su valor, se haría acreedor a sus miradas, sus besos, su reino.
Para el efecto trajeron un tigre de bengala y los dos galánes debían luchar contra la fiera y demostrar así su valor.
Le tocó primero al caballero de armadura negra....soltaron al tigre pero al ser una bestia salvaje nadie pudo predecir que se iría en dirección a donde estaba la princesa.....al ver el ataque inminente y a punto de ser atacada, se observa una persona que se interpone y evita que el ataque sea recibido por la princesa aún a costa de su vida....solo se observa al final una armadura blanca destrozada y sobre la armadura, una princesa que llora su dolor y a su caballero, que demostró más valor, que arriesgó tanto su vida que la perdió por su amada..........
Yo moriría por ti mi princesa....pero mientras eso suceda quiero vivir mis mejores días junto a ti....
Tu príncipe
Paola mira la carta y la orquídea con mucha ternura......pero al rato vuelve a la realidad y con gesto de ira manda a llamar a su secretaría y a su asistente.
- Cualquiera que piense que puede realizarme este tipo de bromas será despedido!! así que si conocen quién dejó esta ridiculez me lo dicen ahora, que si más tarde o más temprano lo descubro, me conocerá!!
Pero Paola no siempre fue la persona que todos conocían, déspota, enérgica, grosera, hubo un día en que su rostro radiaba felicidad, en que su mirada y sonrisa iluminaban el mundo, en que su carisma y personalidad alegraban cualquier reunión, cualquier ambiente, cualquier persona. Esa felicidad murió un día, el día de su matrimonio, el día en que un hombre sin sentimientos, la dejó plantada en el altar....malditos todos los hombres del mundo!! vociferó....
A partir de aquel día, las cartas y las orquídeas volvieron a aparecer día tras días tras día en su escritorio, todas decían Para mi princesa y las firmaba Tu príncipe, y siempre con una historia diferente, una historia de amor.
A las dos semanas, Paola descubre a Fabricio, su asistente, dejando la carta y la orquídea en su escritorio, y llena de irá, empieza a gritar....
- Tú??!, miserable! cómo tienes la osadía de igualarte a mi nivel, eres tan poca cosa y piensas que algún día podrías obtener algo de mí!! que iluso eres! Te largas en este preciso momento de mi compañia! no quiero verte jamás en la vida por aquí!!
Pero a partir de aquel día la ejecutiva arrogante, de semblante serio y áspero, ahora demostraba cierta tristeza, su vida no era la misma, algo cambió, ya no se veía oscuridad en sus ojos, ahora una pequeña luz iluminaba su vida........extrañaba aquella carta y la orquídea.
Una mañana en la fonda entró una dama, que por su vestimenta, abrigo y sombrero, era adinerada; fuera de lugar, se sienta en la mesa del rincón, pide un café, y don Mario manda a Fabricio llevar el café a la extraña comensal.
La dama levantó la mirada, lo miró a los ojos, su mirada era tierna, tomó la mano de Fabricio, aquella mano que estaba sirviendo el café.....
- gracias por rescatarme, por ser lo que siempre soñé, por devolverme mi alma y devolverle la vida a mi corazón....gracias por ser mi príncipe.
La ejecutiva y el mesero, se fundieron en un beso, ya no eran dos personas, eran una sola.....
FIN
Nota del autor: Espero esta historia les haya gustado, en lo personal, cuando terminé de escribirla no la sentí, pero cuando terminé de leerla me llegó...agradezco sus comentarios y espero poder seguir escribiendo para los que me quieran leer...Att César