Como todas las noches, al llegar a casa luego del trabajo, me conecté desde mi laptop al internet, a ver videos en yutube, a revisar mi facebuk, enterándome de los chismes de mis "amigos", de sus publicaciones; entre comentarios y likes que iban y venían, llegó un mensaje
-hola, como estas??
Me quedé frío al ver el nombre de la persona que me escribió....no respondí.
Entré a revisar su perfil, hace varios años que no sabía de ella, casi 12 años desde aquel adiós que me dejó sin vida.
Sus publicaciones y comentarios hacían comprender que no le había ido bien en su vida sentimental, y cual rosa que se arranca del rosal, que conserva su belleza por un corto tiempo y que de a poco se va extinguiendo, ella había perdido su semblante de alegría, su juventud y coquetería que en aquel tiempo me enamoró.
No me alegré a ningún momento, pienso que en otra ocasión, hubiera sentido algo de satisfacción al saber que ella había sufrido tanto o igual como yo sufrí por ella cuando me dejó, pero no fue así.
Fue tan duro cuando me dijo que no me quería, hace 12 años, que lo mejor era separarnos, pero que no quería que me aleje, porque después de todo le interesaba mi amistad, mi amistad?? pero si yo la amaba, no quería estar cerca de ella sin poder sentir sus labios, sus manos con las mías, sentir sus latidos junto a los míos....... pero a pesar de eso acepté seguir siendo su amigo, tal vez guardaba la esperanza de volver algún día de esos. Vaya error.
En varias veces me invitó a salir, y la emoción que sentía solo se extinguía al darme cuenta que yo no era el único invitado, amigos en común, su galán de ocasión, y me dolía el saber que me dolía y que ella vivía como si lo nuestro no hubiera pasado, como si terminar con lo nuestro nunca le afectó, y yo muriendo....
Todo indicaba que aquel mensaje de mi chat de facebuk no lo debía responder........pero algo en mi me obligó a hacerlo
- Hola Isabel, estoy bien y tu? tanto años....
Y el amor nos mueve con sus hilos de seda, sus hilos de dolor, llanto y, por supuesto, también hilos de alegría, empezamos a salir, no era la misma, físicamente, pero su esencia, la mujer de quien me enamoré algún día, aún estaba allí, y esta vez llegó para quedarse.
Ahora somos felices nuevamente juntos........y esta vez para toda la vida.


