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viernes, 24 de enero de 2014
El tren de los sueños
Decía la maestra del prekinder:
- a ver niños vamos a describir como nos reciben papi y mami cuando llegamos a la casa!!!
A ver Mateito tu primero
- Cuando llego a mi casa mi mami me abraza fuerte y me besa mucho
Muy bien Mateito, a ver tu Panchito como te reciben tus papis?
- Mi papi me abraza y me eleva al cielo y me hace jugar con la pelota
Pablo era el único niño de la clase que no saltaba de algarabía con la actividad que la profesora estaba realizando, sentía tristeza al mirar como todos los niños de su escuelita eran queridos por sus papis, él simplemente tenía que conformarse con unas tres llamadas a la semana por parte de su papá y su mamá que vivían en España-Murcia desde que casi tenía uso de razón.
Hoy a sus 4 cortos años de edad no ha tenido una infancia feliz como el resto de niños de su edad, su abuela estaba en una edad difícil en la que todo la ponía mal genia, ella simplemente no tenía la salud ni la fortaleza como para llevar el ritmo de un niñó de esa edad y a pesar de que el dinero enviado por las padres de Pablito era suficiente como para las medicinas de la abuela y todo lo que pudiera pedir el niño, desde juguetes hasta ropa, golosinas, juegos, nada podía aplacar la tristeza y suplir el vacío que sentía Pablito por no tener a sus padres con él.
Siempre se preguntó donde quedaba esa tal España, quedaría talvez a 1 día de distancia?? supongo que sí, debe ser a solo un día de distancia...mmm..... si debe ser porque siempre que me llaman en la noche dicen que alla en España es de día, cuanto me gustaría poder ir a verlos, quedarme con mis papis para siempre....
El único recuerdo que ahora tenía de sus padres, eran las fotografías de la sala que su abuela limpiaba todos los días, en aquella casucha de campo ubicada cerca del pueblo Guamote en la sierra ecuatoriana.
Pablito veía con nostalgia el paso del tren a diario, abrazando a su fiel perro Lucho, su único amigo; la gente grande decía que el tren venía de muy lejos y también que iba muy lejos, será que ese tren lo podría llevar hasta donde sus padres vivían?, a esa tal España?? - será que algún día podemos ir a buscarlos?? le decía a Lucho mientras lo abrazaba con su mirada perdida en el horizonte. Lucho no le respondió....
Cierta mañana se despertó y al llamar a su abuela no recibió respuesta alguna....la encontró dormida y por mucho que intentó despertarla no lo consiguió, estuvo todo el día junto a ella pero no despertó. Al llegar la noche, se alimentó con comida de la estufa y comprendió que su abuela ya no despertaría.
Pablo!!!! Pablo!!! se escuchó desde afuera, era Jorgito el vecino, a veces solía ir a visitarle para jugar....
- que quieres Jorgito?
- Mi mami mi manda a pedirle a tu abue le regale una taza de arroz que se nos terminó
- mi abuelita no se despierta, no se mueve, creo que se fue al cielo, dijo de manera inocente Pablito
- y ahora que vas a hacer??
- mañana me voy a buscarles a mi papá y a mi mamá, nos vamos con el Lucho para España
- y como le vas a hacer?
- voy a seguir las rieles del tren, espero que el tren si llegue hasta España o por ahi cerca
- bueno chao ojala llegues a España
Al cantar del gallo, Pablito se despierta, se viste, guarda en su mochila unas manzanas, le llama al Lucho y se dirigen hacia las rieles del tren, y así empieza su travesía hacia la tal España.
Ring Ring!! suena el teléfono y Martha contesta, luego de escuchar por varios minutos, no puede evitar derramar las lágrimas al enterarse que su madre había fallecido, y sobretodo que su hijo había desaparecido, que tal vez salió a buscarle a España a ella y y a Mario su esposo, siguiendo las rieles del tren, solo....
Al día siguiente, llegan Martha y Mario al aeropuerto de Guayaquil, destrozados completamente con solo la idea de poder perder a su pequeño de tan solo 4 años.....-por qué lo dejamos??!! por qué?????
Ya habían pasado 24 horas desde que se iniciaron las labores de búsqueda por parte de la policía y Pablito no aparecía, buscaron por la zona de Bucay, Huigra, Sibamba a lo largo de las rieles del tren y no había rastros del niño, Martha solo lloraba desconsoladamente, Mario totalmente desconcertado decidió que salieran juntos a buscarle......
Caminaron varias horas a lo largo de las rieles, con lágrimas en los ojos y más unidos que nunca en su angustia decidieron ir por debajo de un pequeño puente en lugar de ir sobre él, escucharona un perro llorar, se acercaron y vieron al Lucho acostado en medio de la vegetación, pero cuando se levantó, no podían creerlo, debajo del perro estaba su niño, Pablito, sin moverse.....se asustaron y al acercarse vieron que respiraba, Mario salió corriendo con su hijo en sus brazos y pidiendo ayuda para su hijo, llegaron los parámedicos, la ambulancia, el hospital.
Pablito abrió los ojos, miró a sus padres y ellos con lágrimas en los ojos lo abrazaron, lo besaron, y se juraron nunca más abandonarle.....él les sonrió era el mejor día de su vida, al fin era feliz....había llegado a la tal España.....
Recuerden que los que mas sufren con una separación familiar, siempre son los más pequeños e inocentes, aún estamos a tiempo!!!
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