Dicen que el tiempo cura todo,
las penas, los dolores, los amores,
pues con el tiempo llega el olvido,
aquel olvido tan frágil que se rompe al menor descuido.
Dicen también que lo pasado es pasado,
las penas, los dolores, los amores,
pero cada vivencia deja huella,
huellas buenas, malas, profundas o inertes querellas.
Y hoy extraño tu presencia,
te buscaba entre la gente de aquella indómita plaza,
y allí tu presencia reposaba,
aunque estuvieses ausente.
te buscaba entre la gente y algunas veces te encontraba,
en ocasiones tu alma dormía,
y al verte me alegraba.
te buscaba entre la gente hasta encontrar tu semblante,
con tu carácter halagüeño,
y hasta tu rudeza, así te quería.
Dicen que el tiempo cura todo,
las penas, los dolores, los amores,
pero eso no es verdad,
porque cada minuto sin ti ha sido como un lento morir.
......y aquella plaza, nunca será igual

