miércoles, 26 de abril de 2017

Los desaparecidos


"a dónde van los desaparecidos
busca en el agua y en los matorrales
y por qué es que se desaparecen
por qué no todos somos iguales
y cuándo vuelve el desaparacido
cada ves que lo trae el pensamiento
cómo se le habla al desaparecido
con la emoción apretando por dentro"
Canción A DONDE VAN LOS DESPARECIDOS interpretada por el grupo musical Maná





Solo se veía oscuridad, sonidos de animales nocturnos y hojas que raspaban como lija mis piernas, mi cuerpo y mis manos en medio de la carrera contra la muerte en aquella selva infernal, una carrera en la que huía sin rumbo ni destino, a cualquier lado lejos de aquel conjunto de chozas que me tenía secuestrado para fines tan oscuros, tan macabros........






Era uno de los tantos viernes en el cual me disponía a salir a la "zona" a disfrutar la vida, deambular buscando alguna chica que me quiera regalar sus encantos y beber cerveza "moderadamente" con mis amigos.

Soy pobre pero para las salidas tenía que ir vestido "pinta" para ver si conseguía algo por allí, mis zapatos, pantalones, camisa y chaqueta de marca, gel en el cabello y listo para el viernes, el san viernes.

Llegué como de costumbre a la "zona" y luego de caminar con un amigo, decidimos entrar a un bar popular del sector, ya habíamos estado algunas horas y se acercaba la hora de salir. De pronto un par de ojos seductores se cruzaron en mi camio, sonreí y ella me sonrió, ella era una chica hermosa, lindos ojos, linda sonrisa y un cuerpo exuberante, mientras se acercaba, con mi amigo nos emocionamos, ella llegó, saludamos y en medio del saludo nos ofreció a beber de su copa.....aceptamos obviamente.



Abrí los ojos y todo alrededor daba vueltas, en medio de aquella habitación a media luz pude reconocerle a mi amigo acostado en un rincón, dormido, mis piernas no me respondían, mi visión era borrosa y con mucha dificultad me acerqué a el pero no reaccionó a mis intentos de despertarlo.

La habitación era de madera, tipo chozas, de las que hay en la costa o en el oriente, aún mareado pude acercarme a una de las rendijas que daba a una habitación contigua, un hombre fornido estaba allí sentado viendo televisión, en silencio fui hacia otra rendija que al parecer daba a otra habitación, me acerqué y lo que mis ojos vieron por poco me hace lanzar un grito que hubiese sido fatal para mi. Allí había dos personas examinando el cuerpo de una persona que estaba recostada como si fuese un quirófano de hospital improvisado y estuviesen operándole.

El tipo sacó un órgano y lo metió en una tipo hielera que tenía el otro tipo, y así un par de órganos mas.... -guardalos bien para entregar el pedido, le dijo....eran traficantes de órganos!!! entré en desesperación, yo estaba allí, no sabía ni donde estaba, intenté hacerle reaccionar a mi amigo pero no lo conseguí, luego de un par de minutos eternos decidí escapar de aquel lugar.

Por suerte pude abrir una rendija lo suficiente para poder salir y me metí en la oscuridad en medio de la vegetación que de a poco vi que era un selva tropical.




Caminé durante varios días en medio de la selva, me sentía muy débil y cansado, llegué a un río y lo seguí río arriba para encontrar alguna señal de civilización pero no había tenido suerte, aquellas imágenes perturbadoras se repetían en mi cabeza constantemente y justo cuando pensaba rendirme vi unas casas, llegué a un pueblo y casi sin fuerzas pedí a la gente del lugar que necesitaba ayuda con lágrimas en los ojos.

Conté a la policía mi historia y luego de alimentarme y ponerme otra ropa que me dieron me llevaron a la frontera para entregarme a las autoridades de mi país en donde ya estaba reportado como desaparecido por mi familia.


En aquella odisea los traficantes me llevaron fuera de mi país y en medio de la selva donde no había escapatoria, pero por suerte alguien allá arriba me quiere y aquí estoy aún. Nunca volví a ver a mi amigo.....
 
 





"El mundo fue y será una porquería ya lo se..." Tango Cambalache de Enrique Santos Discepolo


Comentario del autor

Esta es una historia real, no la viví yo pero si el hermano de una conocida, su historia permanece en el anonimato, pero aún sigue vivo y completo.

A dónde van los desaparecidos?? no lo sabemos y nunca se sabrá, es tan fácil desaparecer una persona según lo narra la historia, ya en algunas noticias en México se han descubierto fosas con mucha gente desaparecida.......

No es de humanos sentir el dolor de perder a alguien querido y no saber si está vivo o muerto,  quizá ya está muerto, o no, con la viva esperanza de que aún esté vivo, pensar que es mejor saberle muerto para sepultarlo y vivir triste pero en paz, porque la desdicha de no saberle vivo o muerto alimenta esperanzas que quizá no se vuelvan realidad.

 
 
 
Eso es morir en vida.......





Cuidemos a nuestros niños, cuidemos a nuestros padres, cuidemos a nuestros familiares, cuidémonos nosotros mismos, y pedir al creador no atravesarnos en el camino de la gente mala..........
 
 
 
 
 
Un artículo interesante al respecto:
 
http://www.revistarupturas.com/a-donde-van-los-desaparecidos.html
 
 
 

Una historia como tantas



El otro día que deambulaba por feisbuk empecé a chatear con un viejo amigo de la infancia, el Dani empezó a conversar de los amigos de antaño y me cuenta que le ha visto a la Jessica, ella era una chica de piel oscura trigueña de unos 5 años menor a mi y que vivía en el piso de arriba de donde yo vivía con mi familia; le pregunté si había conversado con ella y que cómo estaba el Jimmy, su hermano menor.

- Ni sabes, el Jimmy se ha muerto...

Fue una noticia que me golpeó muy fuerte, el Jimmy...



Recuerdo cuando llegaron a la casona de 5 o 6 pisos donde vivíamos, nosotros vivíamos en la planta baja, en un humilde "departamento" que constaba de un cuarto pequeño, una cocina pequeña y un baño. Ellos llegaron a vivir en el piso de arriba eran el padre don Jimmy, la madre la señora Rocío, Jessica que tenía unos 9 o 10 años, el Jimmy que tenía un par de años menos y el pequeño que no recuerdo el nombre pero debe haber tenido un año cuando llegaron al barrio. Todos tenían un color de piel oscura, poco mas oscura que la mía.

Era una familia humilde, mucho más humilde que nosotros, y tal cual se vive en estos estratos sociales, los problemas eran problemas.

Su padre, el don Jimmy, era fotógrafo, sin embargo tenía el típico problema, el trago. Por este motivo era común escuchar desde nuestro cuarto, los pleitos, gritos y discusiones que pasaban en el piso de arriba.

La escena mas perturbadora e impactante fue cuando luego de alguna pelea de costumbre bajaron la Jessica, cargándole a su hermano pequeño, y el Jimmy con cara de pavor, miedo, y llorando a pedir ayuda a nosotros. El don Jimmy estaba con un cuchillo amenazándole a su mamá.


Los maltratos físicos eran comunes. Nosotros teníamos nuestro grupo de amigos en el barrio y de a poco se integraron con nosotros y jugábamos entre todos, supongo fue un alivio ante ese ambiente en su hogar.

Ambos guambras, la Jessica y el Jimmy eran buenos, en medio de esa negrura tenían una sonrisa linda con la cual te ganaban, y en medio de esa felicidad que irradiaban era difícil imaginar tantos problemas traumáticos que vivían en su hogar.

Luego de que el don Jimmy apuñalara a su madre y la mandara al hospital en una escena de celos, sus padres se separaron, y supongo que las cosas mejoraron para ellos, aunque no se sabe con exactitud que es lo que sienten y piensan los niños a cierta edad ya que una separación de los padres supongo les afecta.


Al final nos cambiamos de casa y atrás quedaron ellos, los amigos del barrio y todas las vivencias.



Con el tiempo entré a la universidad, fue una sorpresa encontrarme con el Jimmy y la Jessica vendiendo en el puesto de caramelos del edificio donde recibía clases.

Me contaron que su madre se había ido a España con su hermano pequeño, y que ellos vivían con la abuelita que vendía caramelos ahí, ambos estaban en el colegio y se los veía bien, parecían felices, ese brillo en su mirada aún existía.

Avancé de niveles en el universidad y recibía clases ya en otros lugares, los dejé de ver y saber de ellos hasta la noticia que el Dani me dió.....el don Jimmy también ya había fallecido debido al alcoholismo, cirrosis hepática dijeron, pero el Jimmy......que duro enterarme de eso.

No se si fue feliz, me duele demasiado y se me clava una espina en el pecho al pensar en todo lo que el tuvo que vivir en su niñez y que pudo marcar su vida para seimpre, su corta vida.............


Que injusta es la vida, una vida tan corta y talvez sin felicidad, que pena saber que Dios permite ciertas cosas, que gente mala ande por ahí haciendo daño y gente buena termine así sus días......