En Diciembre del 2018 volvimos a poner nuestra mira al sur del Ecuador, a mirar con entrañable aprecio a nuestro querido volcán El Altar.
Y así, luego de algunas conversaciones con el Danilo Vilema, nuestro guía, le armamos para mediados de Diciembre.
Las personas que asistieron en esta ocasión:
- Pati
- Nati
- Estefy
- Marly
- Mayrita
- Juliana
- Angel
- Fernando
- Oswaldo
- Pablo
- Gustavo
- y yoooo!!
Grupazo para ir a la montaña más hermosa del país, y así partimos un viernes en la noche rumbo a Riobamba, había llovido en esa semana y la subida a la bocatoma estuvo fuerte, los carros derraparon en la subida desde Cubijíes y en medio de esa completa soledad de la montaña estuvo tétrico esos derrapes peligrosos. Lo controlamos bien y llegamos según lo planificado a la bocatoma en donde ya nos esperaba el Danilo.
Lastimosamente nos recibió con neblina la montaña pero no nos amilanamos e iniciamos el trayecto.
Este era una nueva ruta que hacíamos y es por ello que le contratamos al Danilo, no pudo llevar mula, de este modo, todo al hombro!! y si que costó trabajo llevar las carpas, mochilas y comida.
Empezamos a subir y llegamos a un camino que estuvo super bien comparado con el camino lleno de lodo de releche.
Cruzamos un río con cascada incluida, las primeras fotos y continuamos.
Ya casi al divisar el río Collanes tuvimos encuentro con los toros, siempre nos acompañan....
En un susto salimos corriendo y en el apuro alguien cayó al lodo, era la Estefy quien por el susto de un toro se torció el tobillo, le dimos pastillas y le vende muy bien el pie, tuvo las fuerzas para continuar ya que terminar allí y así nuestra aventura hubiese sido triste.
Llegamos hasta el mismísimo río Collanes, nos mojamos en sus aguas, lastimosamente no hubo paso por un derrumbe y tuvimos que internarnos en los pajonales. Esto aumentó el nivel de exigencia de la caminata pero lo logramos.
Una maratónica jornada aquel día, cerca de 12 horas para llegar a Collanes se vió compensada con la vista del Búho, o la vista del Altar allí imponente, nublado pero mostrando apabullante su poderío.
No pudimos acampar en el primer bosque de Collanes pues los dueños de Releche nos lo prohibieron a cambio de cobrarnos $20 por carpa. Absurdo!
Caminamos al fondo del valle, al pie del cráter y allí acampamos.
El sol de la tarde iluminó el cráter y las nieves perpetuas del Altar, allí un arcoiris, una avalancha en las paredes nevadas del coloso nos recibían con entusiasmo.
En la noche la fogata, el brindis, la música y joda nos permitieron pasar un momento inigualable.
Lastimosamente, Pati y Pablo se lesionaron la rodilla al ir encima de las esponjas en la ciénega del valle y eso nos forzó a cambiar de planes pues ya eran tres los lesionados en el viaje.
Planeamos subir muy temprano al cráter y mientras tanto Danilo con Pati, Nati y Pablo regresaban al refugio de Releche a pedir ayuda para que les revisen a los lesionados. Estefy decidió subir al cráter.
Luego de cruzar el río y subir toda la base del cráter llegamos a nuestro objetivo: la laguna amarilla!
Mayrita, la tercera es la vencida!
Satisfacción de haber llegado a la meta, abrazos, fotos y mas fotos allí donde pocos tienen el privilegio, fortaleza y perseverancia de llegar, allí estábamos, lo conseguimos!
El regreso bueno, fue anecdótico, en el valle vimos un grupo de 4 cóndores en libertad, había un caballo muerto y creo era su cena, vimos una halcón, y ya en el cañon del río pudimos observa un cóndor en pleno vuelo...sin palabras la verdad fue una experiencia irrepetible.
Al final la llegada de los bomberos por los lesionados y demás detalles son solo para la anécdota pues el Altar nos regaló muchos momentos mas impresionantes y duraderos....
Anécdotas:
- la caída de Estefy en el lodo fue chistosa aunque su lesión fue grave tuvo la fortaleza para lograr la meta
- en la llegada a Collanes vimos un Búho que nos daba la bienvenida al valle
- casi 12 horas de camino...machos!
- esta ruta tenía unas vistas poco conocidas del Altar
- ver 4 cóndores a pocos metros de nosotros fue único
- el bullying que le hacía la Nati a su madre la Pati era gracioso, la Pati en camilla llevada por todos nosotros y los bomberos pues....
- al final, el tradicional lavado de ropa en el río Mandur






