lunes, 7 de diciembre de 2015

Expedición al ALTAR - 2015


 Volcán el Altar al fondo desde el valle de Collanes

A los tiempos una excursión a lo grande, y una vez más un viajecito al ALTAR.

Realicé la reserva del refugio para 6 personas y una mula para enviar las mochilas desde la Hacienda.

En esta ocasión el grupo lo formamos:

Mayra
Lili
Pancho
Luis
Pablo

Salimos el viernes 04 de Diciembre a la media noche rumbo al sur, sin más, luego de un viaje tranquilo, con una pequeña perdida en Tungurahua entre Cevallos y demás pueblitos cercanos, llegamos a las 5:15 a Candelaria.

Luego de conversar con la encargada y prepararnos, dejamos las mochilas para que luego el arriero lleve con la mula hasta el refugio, y empezamos la travesía.
 El inicio de la caminata

Cortamos camino hasta llegar a un terreno en donde nuevamente los toros nos hicieron correr jeje 

El camino estuvo en buenas condiciones en su gran mayoría, esto hizo que realicemos la travesía en 5 horas llegando a las 11:00 aproximadamente al valle de Collanes. Una pena que el día estuvo nublado pero logramos tomar algunas fotos buenas.
 Descansando en la subida

Nuestras mochilas demoraron en llegar, no creo pensaron que demoraríamos tan poco en llegar al refugio, y cuando llegaron preparamos el almuerzo, arroz con pollo que llevaron los chicos y algunas otras cosas, de ahí subimos a descansar a nuestra habitación, yo me estaba durmiendo, no tanto del cansancio sino más bien porque no dormí nada por la manejada, pero me levanté porque si me dormía nadie me levantaba después jeje
 Llegada al valle de Collanes con vista al refugio

A las 13:30 fuimos a las fotos con el Valle de Collanes y el Altar de fondo, un hermoso paisaje y a las 14:00 salimos todos rumbo a la Laguna Amarilla que está dentro del cráter del volcán.

Para no cruzar el río fuimos por la izquierda del valle, aunque por allí se hizo dificultoso debido a que todo es pantanoso, aquí Luis y Pablo se nos adelantaron ya que ellos tenían botas de caucho y pasaron esos pantanos sin mucho esfuerzo.
 Caminata hacia el cráter y la laguna Amarilla

Al llegar a la base del cráter el Pancho ya se nos adelantó y quedamos Mayra, Lili y yo cerrando el grupo, Luis y Pablo ya estaban en la mitad de la subida al cráter.

Mayra ya no avanzaba y en media montaña le encontramos bajando a Pablo, se quedaron ambos y subimos con Lili, pasamos la zona de las rocas y les encontramos al Luis y al Pancho ya bajando, nosotros subimos a buen ritmo y llegamos en diez minutos, siendo las 16:00, a la cima desde donde se tiene ya la vista de la laguna amarilla con los glaciares de fondo y las nubes, espectacular!!
 La Lili con los glaciares de fondo

Decidimos bajar un poco y estar mas cerca a la laguna y desde allí se tenía una vista completa del cráter y su majestuosidad, nos quedamos recorriendo el paisaje y contemplando la vista hasta que se despejaron las nubes parcialmente dejándose ver el pico del Obisco con sus nieves perpetuas y el cielo azul de fondo, eso hizo que valga la pena todo el esfuerzo.
La Laguna Amarilla rodeada de la pared y glaciares

El Obispo, el pico mas alto de todos, se despejó para nosotros.


 
Una foto para el recuerdo con los picos, la laguna y el cielo azul

 Vista del valle de Collanes desde el cráter antes del descenso

Empezamos a bajar y atravesamos el valle de Collanes por el medio, por la zona de rocas ya que este sector no tiene pantanos, el resto del grupo ya estaba mas adelante.

En la bajada nos quedamos sin agua y el esfuerzo físico mas el sol nos deshidrataron, en el valle Lili se acordó que tenía una manzana y yo también tenía una manzana en mi mochila uuf esa manzana es la más rica y jugosa que he probado en mi vida, literalmente me salvó la vida.

 Vista desde el Valle de Collanes a contraluz, hermoso

Nos dimos cuenta que el resto se estaba regresando y que había un grupo de toros, en el centro del valle cerca a nosotros, sin más decidimos cruzar el río pero no había como cruzar, y regresábamos a ver a los toros con el miedo de que nos vengan de nuevo a sacar de su territorio, luego de un rato encontramos unas dos piedras separadas a metro y medio en el río, el primero en cruzar fue el Luis que tenía botas de caucho, son dos bastones para apoyarse ya que la corriente estaba fuerte, pudo cruzar y de este modo nos ayudó a pasar a todos, llegó mi turno y por poco resbaló en a piedra y caigo al río, hubiera sido nefasto caerme en esas gélidas aguas y en ese frió, la noche estaba cerca.
Seguimos avanzando hasta el refugio, el resto se adelantó y solo quedamos el Pancho y yo, llegamos a una zona que se veía pantanosa y empezamos a cruzar despacio, el grupo pasó por un sendero y yo vi un sendero alto para pasar tranquilo, el Pancho fue por la mitad y le estaba diciendo - Pancho vente por acá mejor que esta seco, cuando en un instante se hundió en el pantano, literal, se encogió hasta el tamaño de un enano jeje el pantano le tragó hasta mas arriba de las rodillas, me asusté y fui a verle, él no podía salir ni moverse casi y empecé a jalarle hasta que con mucho esfuerzo y con riesgo de que casi me caigo también logró salir.....después del susto las risas y las fotos, pensé que debí haber tomado una foto mientras estaba hundido jeje pero ya nada.
El Pancho luego de su caída en el pantano

Llegamos al refugio y habían dos grupos ya comiendo y con la chimenea encendida, los guías muy amablemente, como es de costumbre en la montaña, nos brindaron agua caliente y algo de comida.

Luego de compartir la merienda, de aprender a preparar un rapidito y de conversar un poco decidí subir a la habitación a dormir. Allí habían tres literas, los colchones no son buenos pero cumplen su cometido siempre y cuando lleves sleeping.

Creo dure 15 minutos acostado jeje caí como piedra y en total inconciencia.

Al siguiente día nos levantamos al desayuno y luego de las últimas fotos empezamos el regreso, demoramos 3 horas y media y de regreso a Quito.
Una foto mas con la cascada de fondo, si le ven?

Foto encima de la bola de piedra


 
 Hermosa vista de las praderas aledañas a la hacienda

Hicimos una pequeña parada en la entrada de Penipe donde comimos tortillas de maíz deliciosas y la fritada igual, muy recomendado.


ANECDOTAS:

- Sin duda la anécdota más anécdota es la caída del Pancho al pantano, que hijole que caída, perdón, que hundida mas espectacular jeje yo solo vi que estaba caminando cuando en un instante se hundió hasta poco mas de las rodillas, me asusté y no podía sacarle pero al final salió completo, eso si, lleno de lodo y asustado jaja 

- El perdedor, adjetivo que describe al Pablo, primero se le perdió el guante, luego se le perdió las gafas, luego se le perdió el celular, el perdedor...de cosas XD

- Nuevamente los toros jugaron el papel terrorífico de la excursión, cuando recién subíamos desde la hacienda Releche nos metimos en un terreno para cortar camino, había ganado y un toro inmenso empezó a correr hacia nosotros, y luego otro y otro y algunos toros venían hacia nosotros, y nosotros corrimos jeje

- Una anécdota tenebrosa fue que a la 01:30 de la madrugada, vía a Latacunga, estábamos solo un camión adelante mío y yo atrás, de repente veo a la derecha a lado del camino un poncho blanco en medio de la oscuridad, era un niño de uno 6 o 7 años que iba caminando saltando ....en medio de la nada!! no había casas solo terrenos y a esa hora!! no regresé a ver porque me dió miedo, el niño nunca regreso a ver ni nada.

CONSEJOS:

- Realizar la reserva de mulas para subir el equipaje.

- Se recomienda botas siempre y cuando ya estén acostumbradas a ellas, caso contrario puede causar ampollas.

- Tratar de evitar en lo posible el sendero de la izquierda del valle hacia el cráter ya que es lleno de ciénegas, el camino por donde hay rocas es mas seco.

- Tómese su tiempo en el cráter, disfrute el paisaje.



INFORMACIÓN:

- Desde Candelaria hasta Collanes son 12 kilómetros que pueden llevar de 5 a 7 horas de caminata de acuerdo al estado físico y el estado del camino.

- Desde el refugio hasta la Laguna Amarilla se demora de una hora y media a dos horas de ida.
Próxima aventura: Laguna de Mandur, al exterior del volcán el Altar. 


Laguna negra pagcha o laguna azul






jueves, 19 de noviembre de 2015

Reserva El Antisana 2015


Un pequeño viaje a este coloso lo realizamos para conocer la laguna de la Mica, famosa por su tamaño, ser fuente principal (o al menos de un gran porcentaje) del agua que bebemos los quiteños, y por las truchas gigantes, aunque no íbamos de pesca.

Salimos aproximadamente a las 07:00 con la familia, todos en la furgo de los viajes como siempre.

Nos dirigimos rumbo al Valle de los Chillos y luego de visitar la tumba de mi abuelito, proseguimos rumbo al pueblito de Pintag, con previa parada para desayunar en Sangolquí.

En el parque de Píntag compramos provisiones para el viaje y averiguamos acerca del permiso de acceso a la laguna de La Mica, esto, debido a que se necesitaba permisos especial de los dueños de las propiedades para acceder hacia la laguna.

Nos indicaron que ya no se necesitaba permiso.

Luego de subir por un camino no tan bueno, y en medio de unos bonitos paisajes de nuestra serranía, llegamos al sector de las minas de piedra o canteras, fruto de otrora erupción volcánica del coloso Antisana.

En este tramo el camino se vuelve terrible pues es empedrado, con piedras sueltas, son aproximadamente 500 metros de subida en piedra.

Luego de esto el camino se vuelve de pavimento y el paisaje se va haciendo cada vez más bonito, con árboles, montañas, lagunas, y campiñas, el Antisana aún no es visible.
 Una de las lagunas que existen en la subida a la laguna de la Mica
Seguimos subiendo y llegamos a un establo de vacas donde las estaban ordeñando, como estábamos con los peques, me detuve para que observen como les sacaban la leche a las vacunas, la señora nos indicó que no nos podían regalar leche pues estaban vacunadas pero enseguida nos indicó que observáramos un ave que sobrevolaba el cielo, era un cóndor.
 Recolección de leche en la subida al parque

Indicó que habían alrededor de 8 y enseguida entró en escena otro cóndor, lo filme y verlo en el aire fue majestuoso, era enorme y tenía el característico cuello blanco como Condorito.
Cóndor en pleno vuelo, primera vez que veo uno de esos en libertad


Panorámica del lugar


Llegamos a un control de guardaparques en donde nos revisaron que no ingresemos con cosas indebidas como armas, bebidas, etc, llenamos la hoja de Control y luego de las indicaciones proseguimos con el viaje.

El ingreso en este punto es hasta las 14:00.
 Entrada al parque nacional Sangay

Proseguimos con el viaje, subíamos y pasamos un puente y un riachuelo, cuando de pronto en medio de las montañas se divisa algo blanco, era el Antisana!!
 El Antisana de fondo

Solo quien lo ha visto de cerca puede corroborar la impresión que da al verlo, es una montaña majestuosa, las respectivas fotos y rumbo a la Mica.
 El Antisana, majestuoso!

Desde aquí también se podía observar el Cotopaxi emanando sus gases por el proceso eruptivo que está haciendo.
 Vista del Cotopaxi con una de sus explosiones

Luego de varios minutos llegamos a la laguna de la Mica, existe un control de ingreso y un parqueadero junto al puente de acceso, aún no se lo puede divisar en toda su magnitud  y es necesario registrarse para acceder.
 El Pancho en la entrada a la Laguna de la Mica

Luego del registro empieza la caminata por el sendero y aquí ya se puede divisar la magnitud de la laguna, es muy grande y hay gente que va a pescar allí.
 Panorámica de la laguna

En un mirador saboreamos un refrigerio y proseguimos con un sendero que rodea la pequeña Loma, la vista es hermosa y cuando se llega a la cima de aquella loma, se tiene una vista espectacular del Antisana.
Sendero junto a la Laguna de la Mica


 El Antisana desde la Loma de la Mica


Luego de las fotos y la agotadora caminata cargando a los peques, regresamos al carro y bajamos a comer en uno de los restaurantes que había en la subida al parque.

Vale la pena visitar este parque, si bien no se llega a la nieve pero la vista es hermosa y es una muy buena opción alternativa a las personas que visitaban el Parque Nacional Cotopaxi y que ya no pueden por su proceso eruptivo.
A continuación comparto algunas fotografías del paseo.
El Antisana

Uno de los ríos que se puede divisar en el Parque


Flores en el camino

Figuras de los pajonales, habitad de conejos

Otra postal



Panorámica del Antisana y la laguna de la Mica