Caminaba yo en el ajetreo del centro histórico, ese ajetreo cotidiano de todos los días en donde mucha gente sube y baja las calles de este sector, a donde van? de donde vienen? que van a hacer allí todos ellos?? y ante este escenario tan inverosímil, tan digno de alguna manifestación de la naturaleza como las migraciones en manadas, es fácil encontrarse con escenas e historias tan particulares y extrañas.....
En medio de aquella muchedumbre me llamó la atención una señora que vendía algo a los transeúntes, caminaba ella ofreciendo su producto con la una mano, una mochila y en la otra mano agarrada de la mano a un niño pequeño, no tendría mas de unos tres o cuatro años, aquella escena no es nada fuera de lo común en cualquier lugar de no ser porque el pequeño de vez en cuando se distraía con las personas que pasaban, algunos con sus mascotas, los colores, algo normal en un niño de su edad, y su madre que en cada distracción del pequeño, ella le jalaba de la mano cual dueño da su jalón a su mascota cuanto esta se queda olfateando algo indebido.
Quise conocer mas de ellos, mujer y niño, y los seguí por las calles, los jalones se mantuvieron, en medio de día tan caluroso ella bebió un poco de agua y le brindó un sorbo al pequeño, el regó el agua y su madre le devolvió una cachetada en la mejilla, las lágrimas brotaron y cayeron por sus sucias y regordetes mejillas, los reclamos airados de la madre exagerados para cinco centavos de agua que su hijo no pudo controlar fueron una escena triste y de impotencia para mi.
Lejos de querer alejarme de ellos, mi avidez por conocer mas de su historia se acrecentó y fui tras sus pasos, la señora, una mujer de tez trigueña de unos treinta y tantos quizás, tenía un semblante indolente y ofrecía sus productos a los caminantes sin querer hacerlo, y cuidaba a su pequeño sin querer hacerlo, y así llegó la hora del almuerzo, los seguía de cerca.
Entraron en un pequeño restaurante, la sencillez y humildad del lugar se veían por doquier, el almuerzo a un dólar cincuenta era demasiado bajo comparado con otros lugares en donde normalmente el precio estaba en dos dólares cincuenta y hasta tres dólares, la simplicidad de la comida justificarían el valor del mismo.
Se sentaron en una mesa de aquellas, uno junto al otro, un un gesto inesperado el niño abrazo a su madre y en ese idioma infantil se escuchó un -te quiero mucho mami; y aquellsa manos chiquitas la abrazaron sin poder cobijar sino tan solo una parte del cuerpo de su madre, y ella, contrario a la alegría que tal gesto causaría en cualquier ser con corazón, lo rechazó y alzando la voz le dijo que coma rápido la sopa, - igualito al taita! dijo, tristeza en aquel pequeño ante la respuesta de su acto que solo buscaba un gesto de amor, un gesto de amor tan inexistente a lo largo de aquel día.
Ya no pude alejarme de ellos por el resto del día, y en un nuevo acto de agresión por parte de ella hacia el pequeño decidí intervenir, -señora, no le pegué a su pequeño, no trate así a un pequeño inocente. Los gritos de la señora en respuesta a mis palabras justificaban el trato al pequeño.
- puede usted permitirme hablar con usted por favor??
Ella se niega rotundamente y me pide que les deje en paz
- prometo comprarle todo su producto.....
Ella duda pero el hecho de lograr vender todo su producto le hacen aceptar mi plática.
- Cuénteme acerca de usted, del pequeño, es casada, unida, separada, cuantos años tiene el pequeño, por qué sector viven....
Con cierto recelo de hablar con alguien a quien no conoces, ella me cuenta su historia
- Me llamo Ana, él es Kevin y tiene tres años, vivimos en un cuarto por el sector de San Roque, somos solo los dos, su padre, bueno su padre estuvo conmigo durante el noviazgo y hasta que se enteró que estaba embarazada, fue la última vez que lo vi y desde allí no he vuelto a saber de el, usted no sabe lo difícil que es para mi criar un niño, sin trabajo estable, caminando todo el día por las calles logrando obtener lo justo para subsistir
- y por eso trata a su pequeño con todo el desamor del mundo??
- es que quiero que no sea malcriado, debe aprender a portarse bien
- en verdad esa es la única razón para rechazar su cariño y castigarle por cualquier motivo??
- la verdad....no....es que se parece tanto a su padre y verlo cada instante solo me recuerda a ese desgraciado que me dejó, que me utilizó y apenas ya no le servía me dejó, dejó aquí todo este dolor, toda esta desdicha que significa que no valgo nada para nadie en el mundo, que nadie me ame...
- pues está en un error, para alguien usted lo es todo en el mundo, y la ama tanto que es capaz de soportar todo el desprecio y aún así la sigue amando y sigue pensando que usted es perfecta, que usted es su todo......su niño la ama mas que a nadie en el mundo y si lo cría con amor va a ver que muy pronto serán usted y el uno solo....y el le dará todo el amor que usted necesita pero eso depende de usted, de cómo críe al pequeño, de usted depende que su hijo sea un hombre como su padre o que sea un hombre bueno, cariñoso, educado, un hombre bueno..........Para terminar esta platica, quiero decirle que soy funcionario del ministerio de inclusión subarea adopciones y si usted no mejora el trato a su hijo, me veré en la penosa tarea de llevármelo al Centro Infantil para su adopción, le estaremos vigilando muchas gracias.
Le cancelé el dinero por su producto tal cual lo acordado, le dejé el producto a ella mismo, y me retiré.
Obviamente no soy funcionario de ninguna entidad de ese tipo, pero fue la única salida para obligarle a amar a su hijo, el pequeño no tenía la culpa de nada de lo que pasó a su madre, y siempre luego de la tormenta llega la recompensa, un hijo siempre será una recompensa.
Un niño es tu oportunidad de moldear alguien nuevo, de escribir de nuevo tu libro desde cero y escribir la historia que te haga mas feliz.