martes, 17 de diciembre de 2019

Volcán Antisana - misión fallida


Este Diciembre 2019 ha sido época de alta montaña, desde el intento de cumbre al Cayambe, me apunté también para subir al Antisana.

En realidad, junto al Chimborazo, el Antisana pelea con este por majestuosidad e imponencia, desde Quito, cuando está despejado, se ve un macizo enorme, gigante, hacia el flanco oriental.

Y así, fuimos con mi papá y unos amigos a esta montaña.

El punto de encuentro era Pintag, y allí en el parque estaba Karl Eglof, un montañista famoso por récord de ascenso en alguna montaña importante, y ya pues, tocó aprovechar y sacarme una foto con el.

Entramos a la reserva Cayambe-Coca y antes de llegar a laguna de la Mica realizamos el ingreso hacia el Antisana.

Gracias al 4x4 de Gonzalo y Eli logramos llegar hasta el parqueadero, lo mas alto que se puede llegar en auto.



Algunos acampaban allí, nosotros empezamos a subir con todo cargados hacia la zona que íbamos a acampar para el ascenso.

Luego de unos 45 minutos llegamos al borde una laguna pequeña donde acamparíamos, a unos 100 metros en horizontal del glaciar.



Luego de descansar y alistar el campamento salimos rumbo al glaciar para la intrucción y práctica. Eso estuvo genial! progresión en glaciar y escalada en hielo, fui de último en la escalada, tomé los dos piolets técnicos y recordé la película del negrito que se sube al Everest cuando el sherpa le enseña a escalar, crampón piolet crampón piolet!! genial!




 Si parezco montañista :)




Mi papá en el ascenso con el ascensor

Regresamos al campamento a descansar y preparar todo para el ascenso, nosotros llevamos una cuerda para nuestro grupo sin embargo no se planificó bien y faltó una cuerda, de este modo, Gonzalo se iba a quedar.

La cordada íbamos a ir, la sobrina del guía, mi papá y yo.

En la noche a mi papá le agarró la altura o soroche, nada por hacer, debía quedarse en el campamento. El guía le dijo a Gonzalo para subir y este ni presto ni perezoso se preparó.

Al empezar a caminar me sentía cansado, me dolían las piernas, era cobardía?

Llegamos al glaciar y luego de prepararnos, crampones, cuerda, empezamos el ascenso.

Al principio hielo y luego ya la nieve, el clima estaba fresco y el cielo despejado.

Fui de primero en la cordada, la chica no tenía tan buen físico así que subimos despacio.

Empezaron las primeras grietas y el grupo de Karl Eglof ya estaba en el glaciar para subir. Empezó a hacer viento y mas arriba empezó a caer algo de nieve. Habían grandes grietas y la ruta no era fácil, había que ir con mucho cuidado y concentrados.

El grupo de Karl Eglof nos pasó y ya iban unos 100 metros adelante y arriba, mi compañera no avanzaba ya, yo estaba con el físico bien y me mantenía con buen ritmo de ascenso.

De repente empezaron a bajar el grupo de Karl Eglof a un buen ritmo, pasaron y nos indicaron mas arriba la montaña estaba inestable, con carga estatíca y se escuchaban truenos por lo cual una caída de un rayo era probable y una posible avalancha.

También descendimos y luego de fotos con el amanecer a la vista llegamos al campamento.

 La bandera por el cumple de mi ñaño y mi sobrina, la idea era en la cumbre pero bue..

Mi papá se mantenía con el soroche y luego de desmontar todo bajamos.

Ahi voy bajando


 Imponente

Al final una muy buena experiencia y con ganas de intentarlo una vez mas.







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