- No me pidas tiempo, si ya no me quieres solo dímelo! no me tengas así
- Esta bien, terminamos! Llévate tu guitarra y ya vete....me dijo ella.
Recuerdo aquella tarde como si hubiese sido ayer, llegue a casa de la Karla como todos los días, me emocionaba verle ella era una mujer guapa, super simpática, y era mi novia, si, a veces ni yo lo creía.
Aquel día llegue a su casa, la saludé como siempre y me saludó un poco fría como quien quiere no querer dar un beso.
- Que te pasa Karla??
- No nada, pasa entra a la sala.
Entré y luego de un beso frío como la tarde, se alejó y empezó a decir cosas sin sentido, cosas que no quería escuchar.
Sentí como mi corazón se hizo pedacitos, no entendía sus motivos, y todo mi mundo se derrumbaba.....
Luego de hablar todo, salí de su casa, cada grada que subí rumbo a la puerta de calle pesaba una tonelada sobre mi.
Y como dice la gente, las desdichas no vienen solas, empezó a llover.
Lejos de correr o caminar más deprisa por la lluvia, solo seguí caminando pensativo ensimismado en mi tristeza y aquel dolor que sentía en mi pecho.
Y mientras deambulaba por las calles, con la guitarra al hombro, empapado por la lluvia, la mirada perdida y la cabeza gacha, pensaba en todo lo vivido con la Karla, y todas las cosas buenas y maravillosas que hoy se sienten fueron todas mentira, me sentía nada, tan poca cosa que de seguro me cambió por alguien mejor....... y muchas cosas más que no se puede explicar.
Aquella sensación de soledad, de injusticia, por qué de todo el mundo solo a mi me iba mal en el amor, tan difícil era que alguien me ame, y aquella noche las lágrimas me robaron el sueño.
Al día siguiente amanecí con esperanza, algo en mí me decía que tal vez no todo estaba perdido y que si le pedía otra oportunidad, y me la daba, tal vez nos iba mejor, rezaba porque sea así.
Fui a su casa con nervios y decidido a luchar por ella, porque esta historia no termine, le compré unas flores, doble en la esquina para llegar a su casa y aquella escena terminó de matar mis ilusiones y enterrar mi vida, ella estaba con otro, abrazados, besándose.....mier!! tonto!! estúpido! idiota!! quizá cuando me besaba pensaba en él....tonto!
La señora de la esquina agradeció las flores que le entregué, y mientras todo giraba a mi alrededor y me sentía el ser más desdichado y el sentimiento de soledad invadía mi mente y corazón, caminé sin rumbo con tantos sentimientos encontrados, rabia, tristeza, inseguridad, desdicha.
Luego de casi tres años de aquella mala experiencia amorosa, aún me duele.................. y para ser honestos, este terco corazón aún guarda la esperanza
Dicen que los amores largos se los llora como se llora a los muertos.
Mientras escribo esta tragedia de amor, observo fotografías que hoy son tan ajenas a una vida que era felicidad y que hoy ya no está, escucho una canción que me cala en lo hondo de mi pecho.
"Ojalá se me olvidara hasta tu nombre, para ahogarlo dentro del mar, ojalá que tu sonrisa de verano se pudiera ya borrar"
Ojalá..........




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